Alejandra Gait reflexionó tras la iniciativa con los merenderos

Una mirada que nos mira
Por la magíster Alejandra Gait, Directora Nivel Secundario


Pensamos en la pobreza en términos de distancia, lejanía, sin darnos cuenta que, a la vuelta de la esquina, ella habita, pero al estar allí, “no la veo”. Menos mal que existe la esquina y me da perspectiva de ignorancia. A veces el acontecer diario cargado de responsabilidades y fatigas me impide ver lo que está tan cerca y hasta que algún niño no golpea mi puerta pidiéndome un trozo de pan, no concilio pobreza, marginalidad, imposibilidad de igualdad, derechos y sobre todo elección.

Podemos o no compartir las decisiones políticas de un plan, de un bolsón o de una ración de comida en la escuela, lo que no podemos, es negar que cantidades de niños no eligieron estar donde están, vivir como viven, no decidieron   ser privados de una expectativa mejor de vida.

Los merenderos nacen de la buena voluntad de mentes dispuestas a no juzgar y apostar a una tarde mejor, a una taza caliente que invada el alma, a una carita sucia que alguien acaricie, o a un juguete hermoso que le regalaste sin pilas y que nunca podrá usar. A desear que vuelva pronto el día del niño o la navidad o que alguien se acuerde de que en un rincón de este contexto,existen.

El Nuevo Milenio ha recorrido caminos durante varios años trabajando en Santiago del Estero, Monte Cristo, Zumampa y hoy pudo en esta pandemia mirar más cerca, y descubrir que en su propio pueblo hay niños que están a la vuelta de la esquina y no los habían podido ver.

El centro de estudiantes, estudiantes de 4to año junto a las docentes Eloisa Johnson y Graciela Taborda se suman a una partida sin límites porque desde el lugar que cada uno ocupa, PUEDE CONQUISTAR HORIZONTES MUY LEJANOS SI SE ASOMA A LA ESQUINA.

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