El Centro de la solidaridad

El Centro de Estudiantes del IENM, llevó a cabo una iniciativa solidaria en el marco del pasado Día de las Infancias, que contó con el apoyo y coordinación por parte de la Dirección de la institución. Los Merenderos Candela de la Ciudad de Córdoba, Quebrada Honda y Forchieri de Unquillo recibieron donaciones, gestionadas a lo largo de un mes por el cuerpo estudiantil, con el compromiso y responsabilidad que los caracteriza. Ropa, juguetes, golosinas y alimentos no perecederos fueron algunos de los elementos recolectados en una campaña que mancomunadamente los estudiantes y autoridades se propusieron concretar. Agostina Budrovich, Presidenta del cuerpo estudiantil narró la experiencia.


«La iniciativa de contactarnos con los merenderos surgió de la comunicación entre el Centro de Estudiantes y la Dirección del colegio, particularmente ya veníamos con ganas de hacer una intervención en nuestra ciudad”, comenzó explicando Budrovich acerca de un gesto solidario que trascendió la estructura de la institución y el ámbito educativo.

Luego de un mes de convocatoria, se reunieron “muchísimas bolsas de ropa y juguetes, cajas repletas de alimentos no perecederos, bolsas de golosinas e insumos de higiene”, que fueron repartidos entre tres espacios, dos locales y uno ubicado en Córdoba. Budrovich valoró que los resultados fueron “sumamente positivos” e indicó: “Sin duda ver la disposición de todas las personas a ayudar y colaborar fue esperanzador y un mimo al alma en estos tiempos tan difíciles”.

En un primer momento, la Directora del Nivel Secundario, Alejandra Gait, en apoyo al proyecto impulsado por los estudiantes, propuso el Merendero cordobés, que atiende a más de 200 niños y niños.

“Les era muy útil el apoyo, pero a partir de ahí con compañeros y compañeras planteamos que no es necesario ir muy lejos para conocer las necesidades que hay, y a través de contactos de la Dirección pudimos conocer a los Merendero Quebrada Honda y Forchieri, que atienden cerca de 100 niños entre los dos y no reciben otro tipo de ayuda más que la de los vecinos”, relató Agostina de la secuencia humanitaria.

Finalmente, días atrás, a fines de agosto, lo recolectado fue alcanzado a las instituciones seleccionadas. Sin embargo, Budrovich aseguró que “la idea es continuar apoyando a los merenderos y mantener esto en el tiempo”. “Queremos que nos mantengan al tanto de su situación y hacer lo que tengamos a nuestro alcance para colaborar”, añadió.

A su vez, resaltó la importancia de este tipo de acciones encarnadas por la juventud. “Como jóvenes y estudiantes consideramos importante contagiar la solidaridad y empatía, y poder hacerlo mediante el Centro de Estudiantes, que tiene un gran alcance, es una experiencia emocionante que motiva a continuar colaborando”, expresó.

Aunque finalmente, debido a las restricciones que impone la pandemia, los estudiantes no pudieron entregar las donaciones, éstas llegaron por intervención de las autoridades. Budrovich comentó que fue “muy gratificante” percibir la felicidad de organizadores, niños y niñas de las entidades al poder celebrar su día y “recibir un regalo cargado de cariño”.

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