El Nivel Secundario llevó adelante una nueva Jornada de Educación Sexual Integral (ESI). «Venimos trabajando en esta jornada desde mayo en articulación con el proyecto institucional de ESI, junto al equipo docente del departamento de ESI (docentes y promotores), con acompañamiento de dirección», explicó Agostina Chiavassi, docente a cargo de la actividad.
La planificación se organizó en torno a tres ejes principales. El primero fue Afectividad y vínculos, a partir de la necesidad detectada de trabajar el buen trato y los límites en las relaciones de noviazgo. El segundo abordó el Cuidado del cuerpo y la salud, con contenidos vinculados a los métodos de cuidado y al acceso a la salud sexual y deportiva. Finalmente, el eje Diversidad y no discriminación buscó cuestionar prejuicios y prevenir situaciones de bullying relacionadas con la orientación sexual o la identidad de género.
Las actividades se desarrollaron mediante talleres participativos que combinaron debates a partir de cortos audiovisuales, juegos de mitos y verdades, elaboración de afiches por curso y charlas dictadas por especialistas invitados. Entre ellas se destacaron los talleres sobre Grooming, a cargo de Ignacio Actis Piazza; Alimentación para deportistas, dictado por Macarena Lorefice; Psicología y ansiedad deportiva, coordinado por la psicóloga Laura Gonza; y Adicciones, desarrollado por profesionales del Hospital de Córdoba.

La propuesta también incluyó espacios coordinados por docentes de la institución, como los talleres de Masculinidades, a cargo de Nicolás Negri; ESI y Literatura, dictado por Lorena Franceschina y Leticia Ressia; ESI en inglés, coordinado por Zaida Cabrera; y Violencia a través de la historia y el Derecho, a cargo de Leandro Fenoll.
Uno de los aspectos más destacados de la jornada fue el protagonismo estudiantil. Los promotores de ESI participaron en la definición de las temáticas a trabajar, mientras que integrantes del Centro de Estudiantes y alumnos de 4°, 5° y 6° año colaboraron en la organización y coordinación de distintos espacios. «El rol fue protagónico: no solo participaron, sino que fueron facilitadores con sus pares», señaló Chiavassi.
Además, en varias propuestas se conformaron grupos integrados por estudiantes de distintos cursos, permitiendo que los más grandes acompañaran a los más chicos dentro de un mismo ciclo y favoreciendo el intercambio entre ellos. También destacó el nivel de compromiso y apertura de los estudiantes, quienes se animaron a compartir experiencias personales y a realizar preguntas con confianza.
La docente remarcó la importancia de generar estos espacios dentro de la escuela, ya que allí los estudiantes transitan gran parte de su vida cotidiana y surgen muchas de sus inquietudes, vínculos y conflictos. «Si no lo hablamos acá, lo aprenden en internet o con desinformación. Estos espacios garantizan derechos, previenen violencias y forman ciudadanía», concluyó.
