El instituto llevó adelante una nueva edición de su Feria de Ciencias, Tecnología, Artes, Movimiento e Innovación, un espacio donde las y los estudiantes del nivel inicial y primario compartieron con sus familias los proyectos desarrollados.
1º grado investigó las plantas aromáticas y a partir de la lectura de textos instructivos, elaboraron bolsitas aromáticas, jabones y aceites esenciales; mientras que 2º grado trabajó en la germinación de semillas a partir de una problemática local relacionada a la urbanización y la importancia de preservar los espacios verdes.
Por su parte, 3º grado estuvo dedicado a Latinoamérica, donde los estudiantes realizaron producciones con materiales reciclados y desarrollaron animaciones digitales mediante Sprite Lab; mientras que 4º grado profundizó en la historia de Córdoba y la importancia de reconocer el valor de nuestro patrimonio cultural.
5º grado trabajó sobre el cuidado del ambiente y el reciclado, complementando la propuesta con la creación de folletos digitales en Canva y presentaciones en italiano; y en 6º grado, el eje estuvo puesto en las energías renovables y no renovables, combinando la investigación con producciones digitales que pudieron consultarse de manera impresa y mediante códigos QR.
Por otro lado, en el Nivel Inicial cada proyecto fue desarrollado de manera articulada con las áreas de expresión. La Sala de 5 A presentó «Un viaje a la Luna», una propuesta que nació del interés de los niños por conocer cómo sería viajar al espacio y qué encontrarían al llegar, produciendo así una muestra realizada con materiales reciclados.
Por su parte, la Sala de 5 B desarrolló el proyecto sobre los derechos de las infancias, generando espacios de reflexión e investigación. A través de diversas experiencias, los estudiantes plasmaron sus aprendizajes mediante producciones plásticas que expresaron sus ideas y el valor de promover el respeto y la protección de todas las infancias.
Las salas de 4 trabajaron en un proyecto centrado en «El otoño como recorte del ambiente natural, social y tecnológico», abordado desde la alfabetización científica y estética. La propuesta comenzó a principios de marzo con la observación de los cambios estacionales en la huerta escolar y el entorno cercano. A partir de allí, los niños registraron información en tablets, analizaron hojas y enriquecieron la experiencia a través del arte, la literatura y la expresión corporal.
Las salas de 3 invitaron a descubrir el mundo de las hormigas, acercándose mediante la observación, el arte y las primeras experiencias de lectura y escritura. Durante la exposición compartieron los conocimientos construidos, poniendo de manifiesto la expresión y el deseo de conocer el mundo que los rodea.
De esta forma, la feria de ciencias constituyó una oportunidad para que el conocimiento construido por los estudiantes se volviera real, situado y socialmente relevante, que junto al acompañamiento de las familias fortalecieron el sentido del evento.
